miércoles, 31 de enero de 2007

Esos días...

Resulta que hay días raritos!! Cierto es, que es más frecuente que tenga este tipo de reflexiones cuando mis hormonas están alteradas, pero es que...hay que joderse con la ley de Murphy y con la fisiología...

Hay momentos en que el ánimo decae por diversas razones, y resulta que ese día, el mundo parece estar en plena conspiración contra ti. En uno de esos días, como el de hoy, basta con oír un par de canciones de esas que te tocan la fibra y ...catapum, por un momento crees estar en un hoyo mientras parece que el resto del mundo se rie de ti y te señala con el dedo ¡¡Dios!! Evidentemente uno sabe que no es así y que se trata de un momentillo de bajón pero... no veas como las leyes del universo se ceban justo en ese momento!

Sí, hoy algo he debido soñar que me he levantado cansada y poco animada. No es que me levante cantando y sonriendo todos los días, más bien voy pululando hasta la cocina mientras me choco contra la pared, un lado - reboto - otro lado -reboto- un lado - reboto - otro lado ... y así hasta que llego y me preparo un café (bendito café por cierto!) El caso es que me he levantado rarita, como en un estado de ensimismamiento del que no podía salir y que se ha ido prolongando a lo largo del día, aún cuando ha habido momentos en los que parecía resurgir y despertar del letargo. Estaba en el trabajo, escuchando música mientras intentaba ponerme al día después de un traslado de oficina. Y yo, iba haciendo, tan normal, como cada día, pero de vez en cuando sonaban canciones que me traían recuerdos, demasiados recuerdos...y mira, me he puesto tontina. Luego he pensado que era hora de tomarse otro café, para espabilar y dejar de recordar y de pensar tonterías, porque el presente es lo único verdadero, el pasado y el futuro, son una ilusión. Así que con las mismas he ido a por la "droga cafeínica" y surtió efecto. Pero aún así, luchando contra la inapetencia y contra la tontería sensiblera, ha sido una jornada llena de altibajos, vamos como una montaña rusa.

En fin, menos mal que, como mucho, mal que pese decirlo, esto suele ocurrirme una vez al mes...eso sí, ahora mismo sigo escuchando música porque en este momento, no me importa ser víctima de la conspiración, de la fisiología femenina y dejarme llevar sin oponer resistencia a la ley de Murphy, así que...voy a disfrutar de este momento, porque también forma parte de mi vida ¿acaso no es la capacidad de sentir lo que nos mantiene vivos?

L.

2 comentarios:

Patricia dijo...

Te comprendo perfectamente, suele pasarme a mí también con cierta (y afortunadamente no demasiada) frecuencia. Creo que hay que tener en cuenta que en esta vida, como se suele decir, tiene que haber de todo; sería muy bonito que todos los días, al margen del despertar que tenga cada uno, estuviéramos de buen humor, y que las cosas no se torcieran y nos cundieran las tareas... Pero al final se acabaría convirtiendo en una rutina y no sabríamos apreciar los momentos buenos de verdad. Por eso, aquí y ahora, reclamo el derecho a tener un día ñoño de vez en cuando, para que después nos alegremos más todavía cuando tengamos uno bueno.

edgar dijo...

Bueno si te sirve de consuelo, no eres la única que tiene días malos, yo llevo así toda la semana. Así que nada, un besín y a salir del bache, ;)