sábado, 28 de febrero de 2015

My love, my sweet baby love

Sabía que algún día llegaría, aunque siempre pensé que eras inmortal.

Te quiero tanto, tanto, tanto, tanto, que me cuesta despedirme de ti, me cuesta asumir que ya no estás. 
11 años de amor incondicional, 11 años. Casi media vida has estado conmigo. Casi toda mi vida adulta has estado a mi lado y hoy te has ido. Supongo que era tu hora, supongo que cumpliste tu misión aquí. Supongo que no había otro modo, te tuviste que ir. 

Gracias por tanto amor, gracias por tanto mimo, gracias por todas las noches, gracias por todas las siestas en el sofá, gracias por tantas risas, gracias por tanta vida conmigo. Siempre has estado aquí, conmigo, mudanzas, viajes, experiencias, risas, juegos, mimos, sueños, amor, amor, amor y más amor. 

Joder...aún no me puedo creer que no vaya a verte más mi pequeño bebé, mi pequeño mini-tigre, mi pequeño gordito zizou. No puedes hacerte una idea de lo muchísimo que te voy a echar de menos, lo muchísimo que ya te echo de menos. La casa está vacía sin ti. Mi reino ha perdido algo. Qué dolor, Dios mío, qué dolor. Qué tristeza tengo dentro. Cómo me duele ahora mismo el corazón...me duele hasta en las entrañas, como si fueras mi pequeño...Dios mío...algo se me ha roto por dentro. 

Cómo voy a poder dormir ahora, sin ti. Sin tu calorcito, sin tus interminables jueguecitos para meterte en la cama a dormir en el huequito de mi barriga y abrazándome con tus patitas. A quién le voy a confesar ahora mis secretos, a quién abrazaré ahora cuando esté alegre y cuando esté triste...con quién voy a jugar con las gomas de pelo y al escondite, quién va a estar maullando en la puerta al otro lado mientras abro al llegar a casa, dime, quién, quién va a salir al rellano y a tirarse en el suelo y rodar buscando mimos...Bufff...qué especial eres cousiña. Qué grande y qué importante eres para mí, Zizou. Ay mi amor, no puedo creérmelo aún. Ahora pienso en lo enfadada que estaba contigo cuando me dejabas esos regalitos en forma de pis por la casa, en esos muebles que tuve que tirar, en la cantidad de fregonas que tuve que comprar cuando te enfadaste tanto conmigo y me la liabas parda y a pesar de eso, no podía estar mucho rato enfadada, te miraba...tan bonito, tan mimoso, tan tierno, tan suave y me moría de amor. Dejaría que me arañases toda la casa y me marcases todos los muebles a cambio de poder volver a verte respirar...

Me has dado tanto amor, pero tanto tanto...espero que te hayas ido feliz mi pequeñuelo, te he mimado todo lo que podido, te he dado todo mi amor, me has hecho sentirme mami y lo hemos compartido todo...no sabes lo muchísimo que ya te echo de menos...

Ya sé que todos estamos de paso, ya sé que poco a poco lo asimilaré, me acostumbraré a tu ausencia y cada vez dolerá menos, pero eres tan especial para mí y para todos los que han tenido la suerte de conocerte...jamás dejaré de echarte de menos, jamás dejaré de quererte como a un hijo. Qué suerte he tenido contigo. Hasta tu manera de irte ha sido dulce. Siento mucho dolor dentro, no puedo dejar de llorar mi amor, pero no puedo cambiarlo. Ojalá pudiera abrazarte eternamente, darte mil biquiños, achucharte constantemente y mimarte siempre. Y a la vez, racionalizo el dolor como puedo, obvio que algún día tenía que pasar. Ojalá hubiera sido...nunca. Pero ha sido hoy, supongo que alguna razón habrá. Gracias por avisarme y despertarme para acompañarte con mimo al otro lado. Gracias por todos estos años de amor, gracias por todo. Eres muy grande Zizou. Te quiero muchísimo. Qué pena me da estar escribiendo este post, qué pena joder. Tengo ganas de chillar. Tengo ganas de rabiarme. De qué me serviría, ¿podría acaso traerte de vuelta? Una vez más la respuesta es No. Qué jodido. Qué triste es este momento. 

Mi amor, mi pequeño y dulce amor...te quiero peque-zizou, te quiero muchísimo. Siempre te llevaré conmigo, bien guardadiño y mimadiño en mi corazón. 

Gracias por estos 11 años de amor. Gracias pequeñito mío. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tuvo una vida feliz. Tuvo alguien que le dio amor incondicional y que jamás le olvidará.
Te tuvo a ti.
Fue un espíritu afortunado. Aun lo es.

Laura Estévez dijo...

Gracias. El mejor mixiño del mundo. Le llevo conmigo, le llevo en el corazón. Amor.